AFILIADOS AL PAMI SE QUEJAN DE LA PÉSIMA ATENCIÓN QUE RECIBEN

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No es una novedad decir que la atención para afiliados del Pami (Programa de Atención Médica Integral), la obra social para jubilados y pensionados que depende del Gobierno Nacional, es pésima y deficiente. Y eso lo marcan las múltiples quejas por parte de todas aquellas personas que dependen de esta institución para recibir atención médica.

El problema más importante que tienen los «beneficiarios» es la impotencia. Impotencia al no poder conseguir un turno de atención para autorizar recetas médicas. Impotencia por la demora para conseguir medicaciones que en muchos casos son inalcanzables para las jubilaciones, y necesarias para la continuidad de la vida como la obtención de oxígeno. Impotencia por la pésima calidad de las prestaciones y de los productos como pañales, asistencia de enfermería y atención médica.

Tal vez, lo peor de todo sea que este problema no es de hoy. La ineficacia y la ineficiencia del Pami se ha cobrado vidas durante muchos años, y que se haya culturalizado el hecho de que esto sea así y no vaya a cambiar, produce una visión a futuro bastante tenebrosa.

Aquí algunas de las quejas: