DENUNCIARON POR ABUSO SEXUAL A AL RESPONSABLE DE RECURSOS HUMANOS DE UN MEDIO

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La víctima radicó la denuncia contra el responsable de recursos humanos de un medio, por abuso sexual con acceso carnal en la UDIS N° 1, el 11 de mayo de este año y dijo que el presunto hecho, ocurrió el 22 de septiembre de 2018 entre las 5.30 y 6.00 am. en el B° Santa Lucía. 

De acuerdo al relato de la mujer, el acusado comenzó a acosarla con mensajes desde que ingresó a trabajar a la empresa en el área del salón comercial. «Me preguntaba cómo estaba y si todo iba bien, pensé que era parte de su función pero después los llamados eran constantes para preguntarme si quería que me lleve y también me decía que me estaba observando por las cámaras de seguridad», indicó.

El viernes 21 de septiembre de 2018, la víctima se juntó con algunos amigos en un departamento frente de la terminal de ómnibus, luego decidieron ir a bailar a un boliche de la zona sur de la ciudad y el acusado se habría presentado en el lugar cerca de las 4 de la mañana. Estuvieron juntos en ronda pero al finalizar la fiesta, y luego se ofreció a llevarla a su casa y ella aceptó porque quería llegar temprano ya que tiene hijos pequeños. En el camino, el hombre se desvió y dijo que primero pasaría por su casa de barrio Santa Lucía. Cuando llegaron, el acusado le preguntó si quería ingresar y ella le pidió permiso para entrar al baño y cuando salió, estaba esperándola con unas latas de cervezas. «Se me acercó y comenzó a tocarme las piernas, después se me arrojó encima mientras le decía que no quería nada. Sin embargo, continuó con actitud acosante», dijo la mujer para luego confesar que habría sido abusada sexualmente con acceso carnal.

Después del hecho denunciado, la mujer se encontraba en estado de pánico y no sabía cómo reaccionar, ya que «no esperaba ser abusada por su jefe y en su propia casa». El hombre la llevó en su auto sin cruzar ninguna palabra y la dejó en cercanías de Chachapoyas porque solo la podía acercar hasta esa zona. El lunes, ella se presentó a trabajar como siempre y continuaron los acosos por parte del gerente, esta vez el tono de los mensajes eran netamente sexuales. Los días pasaron y la situación se volvió insostenible, la víctima tenía miedo de perder el trabajo y efectivamente, cuando decidió no contestarle más los mensajes a su jefe, llegó la orden de desvincularla. 

La víctima, finalmente, se animó a denunciar el acontecimiento dos años después de ocurrido y advirtió en la denuncia: «hay otras chicas que también sufrieron acoso por parte del denunciado y no quieren denunciar por vergüenza o temor a ser despedidas».