MACRON ANUNCIÓ LA VACUNACIÓN OBLIGATORIA DEL PERSONAL SANITARIO EN FRANCIA

292

El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció ayer que el personal sanitario y quienes trabajen con personas frágiles, los empleados de residencias de ancianos, tendrán la obligación de vacunarse antes del 15 de septiembre. De no hacerlo, ya no podrán seguir trabajando y, por tanto, ya no se les pagará.

«Cuanto más vacunemos, menos espacio dejamos para que el virus se difunda», dijo el jefe del Estado en un discurso televisado en el que avanzó nuevas medidas para frenar el incremento de contagios por la difusión de la variante Delta, que supone ya más de la mitad de todos los casos en el Francia.

Entre ellas, destaca que el certificado vacunación o de haber pasado el coronavirus que se utiliza a modo de pasaporte sanitario en grandes aglomeraciones pasará a utilizarse en restaurantes, bares, teatros y cines desde la semana próxima. Macron también anunció la puesta en marcha de un plan para administrar una tercera dosis de la vacuna durante el mes de septiembre.

La razón para estas medidas es que el porcentaje de los vacunados en ese colectivo es relativamente bajo (en torno al 60 % con al menos una dosis a comienzos de mes) pese a que como grupo prioritario han tenido acceso a la inmunización desde el invierno.

Varios miembros del Gobierno, empezando por el ministro de Sanidad, Olivier Véran, habían vuelto a descartar estos últimos días extender esa obligatoriedad al conjunto de la población. Pero eso no impide que se pueda imponer a otros colectivos que tienen contacto directo con público vulnerable.

Italia y Grecia, precedentes

Francia no ha sido el único país europeo en anunciar la vacunación obligatoria para el personal sanitario. En Italia, una ley del 25 de mayo obliga a médicos y personal sanitario a vacunarse contra el covid-19. Quienes se nieguen se arriesgan a quedar privados de ejercer su profesión en contacto con la población. En la región de Calabria, de hecho, ya han apartado de sus puestos de trabajos a varios sanitarios que se negaron a inmunizarse.

También Grecia obligará a vacunarse a los trabajadores de residencias de mayores y al personal sanitario de centros públicos y privados, además de abrir la hostelería y el ocio solo para las personas vacunadas, en un esfuerzo por alcanzar la inmunidad de grupo antes del otoño, según anunció este lunes el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis.