NUEVA YORK ELIGE ALCALDE PARA SALIR DE LA CRISIS DEL COVID, LOS DISTURBIOS RACIALES Y EL AUMENTO DE LA DELINCUENCIA

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Tras un año y medio de pesadilla – disturbios raciales tras el asesinato de George Floyd, desplome del precio de la vivienda, un aumento del 44% en el número de homicidios, y 33.378 muertos por el Covid-19 – Nueva York ha acudido a las urnas para iniciar el proceso de elección de un nuevo alcalde que reemplace al izquierdista Bill de Blasio.

Nueva York está renaciendo de sus cenizas a media que el Covid queda atrás, aunque la delincuencia continúa disparándose, según las cifras oficiales. Tras estas primarias vendrán las elecciones propiamente dichas, el 2 de noviembre.

El proceso electoral podría concluir con el nombramiento de la primera mujer -Kathryn Garcia-, o del segundo afroamericano -Eric Adams, que es en la actualidad el presidente de Brooklyn y el favorito en los sondeos-.

El ex policía Adams tomó la delantera. Poco después de las 23H30 locales (03H30 GMT), contaba con el 30,9% de los votos, según la junta electoral del Estado de Nueva York, bastante por delante de Wiley, que reunía el 21,6%.

Adams ha recurrido a la política identitaria, al afirmar que la alianza entre Yang y Garcia obedece al deseo de ambos candidatos de evitar que un negro sea alcalde de Nueva York. Es una afirmación llamativa si se tiene en cuenta que ya hubo un regidor de esa raza, David Dinkins, que fue uno de los peores de la Historia reciente de la ciudad, ya que su mandato fue testigo de una plaga de delincuencia y drogadicción culminada con una oleada de ataques racistas contra los judíos ortodoxos de Brooklyn por parte de, precisamente, la comunidad negra. Numerosos políticos y medios de comunicación se refieren a los incidentes con la palabra «pogromo», en referencia a las persecuciones contra los judíos en el Imperio ruso.