PESE A HABER STOCK DE VACUNAS, LA APLICACIÓN DE SEGUNDAS DOSIS CAYÓ UN 55% EN LA ÚLTIMA SEMANA

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La amenaza de la nueva cepa Delta activó las alertas y hoy los expertos coinciden en que es necesario avanzar con la vacunación de la segunda dosis en este momento para enfrentarla. Esta variante, que aún no circula en forma comunitaria en el país, tiene una mayor contagiosidad y está generando una suba de contagios por COVID-19 en países donde creían ya dominada la pandemia. Es el caso del Reino Unido, donde motivó el 90% de los nuevos contagios, o el de Israel donde empezaron a aplicar una tercera dosis de Pfizer como refuerzo ante su propagación.

Argentina tuvo serios problemas en el inicio de la segunda ola para conseguir vacunas suficientes. Fue producto de una mezcla de impericia y falta de previsión ante el incumplimiento de los laboratorios AstraZeneca y Sputnik en enviar las dosis prometidas en el plazo estipulado. Recién a partir de mayo, y especialmente en el último mes, se aceleró la llegada de vacunas al país

Y el presidente Alberto Fernández aseguró que “después de septiembre” se va a “terminar la vacunación de todos” y la ciudadanía va a poder “disfrutar de una linda primavera y un lindo verano en Argentina”. Sin embargo, pese a los augurios presidenciales, el ritmo de vacunación no adquirió en forma constante la velocidad recomendada, pese a haber mucha mayor disponibilidad de dosis.

Esta situación es aún más marcada en el caso de las segundas aplicaciones, pese a haber stock disponible de vacunas. Con los últimos datos abiertos publicados por el Ministerio de Salud correspondientes al jueves pasado, había 5.583.376 dosis sin aplicar. Se trata de un stock similar al que hubo durante toda la semana, por lo que llama la atención por qué no aumentó el ritmo de vacunación De las 36.291.730 dosis que aterrizaron en Ezeiza, al cierre de esta nota, figuran como aplicadas 21.589.098 primeras dosis y sólo 5.276.515 de la segunda.