PESE A LAS SOSPECHAS CRECIENTES, CHINA SE NIEGA A UNA INVESTIGACIÓN PLENA DE SU LABORATORIO EN WUHAN

302

El régimen chino conducido por Xi Jinping cuestionó hoy los pedidos de una investigación transparente sobre el Instituto de Virología de Wuhan -el laboratorio de aquella ciudad china que está bajo la lupa internacional- para intentar determinar si fue allí donde se originó el coronavirus y se filtró a la población -accidentalmente o no- lo que derivó en una pandemia que hasta el momento se cobró la vida de 3.500.000 personas en todo el mundo y causó graves deterioros en las economías de todos los países. Además, propuso una impracticable e insólita medida: investigar a todos los laboratorios del mundo.

Ayer, fue el gobierno norteamericano de Joe Biden el que ordenó a sus agencias de inteligencia a que investigaran en profundidad el asunto y le prepararan un informe en 90 días para conocer si el virus que provoca la enfermedad COVID-19 pudo ser una creación humana y no natural, como intenta imponer en su narrativa Beijing para deslindar responsabilidades.

Por medio del vocero de la cancillería china, el régimen negó responsabilidades e intentó un insólito argumento para distraer la atención del asunto exigiendo que también los Estados Unidos debían abrir las puertas de sus laboratorios. China criticó el jueves a la administración Biden por su renovado impulso para investigar los orígenes del coronavirus y dijo que a la Casa Blanca “no le importan los hechos o la verdad, ni le interesa un rastreo científico serio del origen”.

Zhao respondió en una conferencia y pidió a los Estados Unidos “hacer lo mismo que China e inmediatamente cooperar con la Organización Mundial de la Salud en la investigación de rastreo de origen de manera científica”, informó la agencia de noticias The Associated Press. China reaccionó con enojo a la decisión de la administración Biden de investigar más detenidamente los orígenes de la pandemia de coronavirus y uno de los diplomáticos más agresivos del país dijo que a Estados Unidos “no le importan los hechos y la verdad, ni le interesan los hechos, ni el rastreo de origen científico serio, pero quiere utilizar la epidemia para participar en la estigmatización y la manipulación política, y eludir la responsabilidad”.

A medida que la Organización Mundial de la Salud (OMS) se prepara para comenzar la segunda fase de estudio sobre el origen del coronavirus, China debió soportar una mayor presión para ofrecer acceso a las delegaciones ante las acusaciones de que el virus salió de un laboratorio de la ciudad de Wuhan. Beijing ha negado en repetidas ocasiones dichas acusaciones y ha señalado que tanto Estados Unidos como otros países están tratando de desviar la atención de sus “propios fracasos” para contener la pandemia de COVID-19.