MIRÁ QUÉ PASA EN AFGANISTÁN Y QUIÉNES SON LOS TALIBANES

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Los talibanes son una milicia fundamentalista islámica de la línea sunní, que logró en tres meses acorralar al Ejército de Afganistán en una rápida ofensiva que avanzó hasta llegar a la capital, Kabul, luego de conocerse la noticia de la huida del presidente Ashraf Ghani Ahmadzai y que la policía nacional abandonara las comisarías y otros puestos.

Así comenzó todo:

Los talibanes iniciaron en la década de los 90, luego de que los muyahidines, afganos y extranjeros derrotaron en 1989 a las tropas de la Unión Soviética en Afganistán tras una década de guerra. La milicia de los talibanes, nacidos en los seminarios religiosos fundamentalistas, prometieron orden y seguridad en su ofensiva para gobernar el país.

Eso llegó en 1996, cuando la guerrilla tomó el control de Kabul y arrebató el Gobierno y la presidencia al líder muyahidín Burhanuddin Rabbani, uno de los héroes de la victoria frente a los soviéticos. En el poder llevaron a cabo el control a partir de la interpretación rigurosa de la ley islámica: impusieron castigos físicos, desde la pena capital en plaza pública a los latigazos o la amputación de miembros por delitos menores; despojaron de cualquier derecho a las mujeres, a las que obligaron a cubrirse íntegramente con el burka, y a las niñas, a las que prohibieron ir al colegio a partir de los 10 años, entre otras cosas.

Luego de que Estados Unidos sufriera el 11 de septiembre de 2001 los atentados de las Torres Gemelas, el gobierno del país norteamericano culpó del ataque a la red terrorista Al Qaeda, liderada Osama Bin Laden. Por esa razón, George Bush declaró la guerra al terror y a sus santuarios, entre ellos, el Afganistán de los talibanes, donde se creía que habían encontrado refugio Bin Laden y la cúpula de Al Qaeda al abrigo del mulá muyahidín Mohamed Omar.

En octubre de 2001, Estados Unidos lanzó una ofensiva (Operación Libertad Duradera) junto a la Alianza del Norte, una coalición de milicias rivales nacida tras la caída de Kabul. Los talibanes se rendieron en Kunduz, en la frontera hacia Tayikistán, en tan solo dos meses. No obstante, la invasión de tropas norteamericanas, apoyadas posteriormente por decenas de países en su administración del nuevo Afganistán, no dio con el paradero de Bin Laden (encontrado muerto en mayo de 2011 y del mulá Omar (fallecido en 2013).

En diciembre de 2014, 13 años después de iniciada la guerra, el presidente estadounidense Barack Obama declaró el fin de las principales operaciones de combate. El mandatario apostó por centrar los esfuerzos de sus tropas en el entrenamiento y cesión de responsabilidades en seguridad a las fuerzas afganas con el objetivo de poder cerrar la misión.

Donald Trump, su sucesor, pese a defender el regreso de los soldados de las guerras más largas, aceptó finalmente mantener el contingente en Afganistán por un tiempo. Recién en febrero de 2020, en el marco de conversaciones de paz en Doha (Catar), acordó con los talibanes que sacaría a las tropas del país en 14 meses.

El actual presidente de Estados Unidos, Joe Biden, informó en abril que retiraría sus tropas en un repliegue que se inició en mayo y que se prevé que concluya a más tardar el 11 de septiembre, fecha en la que se cumplen dos décadas desde los ataques terroristas contra las Torres Gemelas.

En mayo, los talibanes iniciaron una ofensiva para extender su área de control en el sur, norte y la franja occidental del país, con una estrategia de desgaste desde las capitales de las 34 provincias que dividen el país hacia las grandes ciudades, como Herat, Kandahar o Kunduz, para terminar en Kabul.