Sospechan que el femicida de Nancy no actuó solo

223

El único detenido hasta el momento es Damián Lezcano Mendoza, dueño de la casa donde encontraron el cadáver. Los investigadores creen que el trabajo que implicó el ocultamiento del cadáver parece demasiado para que lo haga una persona de 70 años sin que nadie lo viera.

El cadáver de Nancy Videla se encontraba enterrado bajo un contrapiso en una habitación en la casa de Lezcano, a 60 centímetros de profundidad. Este dato llamó la atención de los investigadores porque creen que para Lezcano, de 70 años, sería difícil enterrar el cuerpo solo.

Además, no fue enterrado inmediatamente después del momento de la muerte que determinó la autopsia, que fue entre el viernes y el sábado.

Luego de asesinarla, hubo que comprar los materiales y realizar todo el trabajo del contrapiso y en ese período el cuerpo ya tendría que haber empezado su proceso de putrefacción, lo que conlleva la emanación de mal olor, que otros tendrían que haber notado. La putrefacción empieza aproximadamente después de las seis horas de la muerte.

El ocultamiento del cuerpo implicó moverlo, ponerlo dentro de una bolsa, construir el contrapiso y tirarle cal y arena, un trabajo difícil de ocultar para la vista de los vecinos que alquilaban las piezas en la casa de Lezcano.

Los vecinos de Lezcano dijeron que habrían participado del descarte del cuerpo tres personas más. En el barrio mencionan como cómplice a un sobrino de Lezcano, que lo habría ayudado a enterrar el cuerpo.

Según declararon quienes viven en las inmediaciones de la casa de Lezcano, el hombre “paraba con pibes más jóvenes, que estaban en la vagancia”.

Además dijeron que el principal sospechoso por el femicidio de Nancy Videla abría un salón de fiesta todos los fines de semana en Ingeniero Budge que regenteaba con tipos más jóvenes, que organizaban fiestas y que “iba a ver las fiestas porque quería ver a las chicas”.