UN TEMPORAL EN JAPÓN PROVOCÓ UNA AVALANCHA Y DEJÓ AL MENOS 2 MUERTOS

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Dos personas murieron y al menos 19 están desaparecidas por un deslizamiento de tierra que sepultó varias viviendas en el centro de Japón tras días de intensas lluvias, indicaron las autoridades locales.

“Debido a la acción de lluvias torrenciales, el terreno cedió y saltó la avalancha. A su paso barrió casas y habitantes y cortó una carretera nacional”, informó la gobernación de Shizuoka al momento de confirmar que dos personas perdieron la vida y otra veintena todavía se encuentran desaparecidas por este deslizamiento.

“Escuché un terrible ruido, y vi cómo descendía una avalancha de barro, mientras algunos trabajadores urgían a la gente a evacuar. Yo también corrí para ponerme a salvo en altura”, relató un testigo. “Cuando volví, habían desaparecidos casas y automóviles”, agregó.

El primer ministro Yoshihide Suga anunció que los servicios de urgencia y las fuerzas de autodefensa japonesas (el nombre oficial del ejército, ndlr) habían iniciado operaciones de rescate y evacuación, advirtiendo que se esperan todavía más lluvias torrenciales. “Tenemos que mantener un nivel de alerta máximo”, declaró tras una reunión de urgencia.

La ciudad de Atami registró en 48 horas, hasta el sábado durante la madrugada, lluvias por 313 mm, según NHK, una cifra muy superior a la media anual de 242,5 mm que suele tener para todo el mes de julio.

La ciudad, ubicada en la región rural de Shizuoka, se halla a unos 90 km de la capital, Tokio, y es conocida por sus aguas termales. Unas 2.800 casas permanecen sin electricidad, según la empresa eléctrica Tepco.

El derrumbe se produjo en plena temporada de lluvias en Japón, que suele provocar inundaciones y corrimientos de tierra.

Más de 200 personas murieron en 2018 tras unas devastadoras inundaciones en el oeste de Japón. En 2020, las inundaciones dejaron decenas de víctimas mortales, en medio de la pandemia del coronavirus, que hizo más difíciles las labores de rescate.

Según los científicos, este fenómeno se viene acentuando por el cambio climático, ya que una atmósfera caliente retiene más agua, lo que aumenta el riesgo y la intensidad de las precipitaciones extremas que pueden ocasionar este tipo de fenómenos.